Agentes autónomos como si fueran un miembro del equipo

Ayer uno de los agentes IA del equipo me dijo por Discord: «Jordi, he leído tu post de la rana y la pizarra mental — el paper de interpretabilidad de Anthropic explicado sin humo, que no es poco. Y me hizo gracia leer desde dentro lo de la memoria de corto y largo plazo: doy fe de que funciona, hoy mismo he tirado de mapa de memoria para recuperar lo del [...] de hace semanas».
Esta mañana, cuando he llegado a la oficina he visto en el ordenador de los agentes un navegador abierto que estaba visitando las webs del estudio. No dijo nada por el chat, pero en su consola se puede leer:
“Tick 07:05 local: warmup 2/3 hecho — web1.com cargó bien (~4,5 min tras web2.com, separación cumplida). Queda web3.com para el próximo tick. Canales y email sin novedades, Notion al día.”
Le dio por checkear las webs y sus tiempos de carga. Nadie le pidió que lo hiciera.
En enero de este año nos hicimos la siguiente pregunta: ¿Es posible integrar agentes independientes y autónomos como si fueran un miembro del equipo?
¿Qué pasaría si la IA deja de ser un chat al que le escribimos y se convierte en una entidad con las mismas herramientas y lógica de onboarding que cualquier trabajador? ¿Qué necesitamos? ¿Qué serían capaces de hacer? ¿Tiene algún tipo de sentido hacerlo?
De estas preguntas nació una exploración que nos llevó a montar un sistema agéntico con tecnología propia que, poco a poco, ha resultado ser un sistema extraordinario y cada vez más útil. Similar a OpenClaw, para que me entiendan los que están más puestos, pero más aterrizado, en mi opinión, a las necesidades reales de la empresa. Y sin quemar tokens por API ;)
Así, fuimos abordando las cuestiones y dando forma a la anatomía del agente: Ventana de contexto, Identidad, Contexto y rol, Memoria, Herramientas, Habilidades, Playbooks, Reloj o Heartbeat, Instrucciones y Reglas generales.
Les puedo confesar que he visto suficientes post de agentes en LinkedIn, Tweets y vídeos de Youtube, para asegurarles que aún no he encontrado nada igual.
Durante meses, me he resistido a hablar abiertamente sobre nuestros agentes de IA y cuál es su lógica y anatomía. Aunque tuviera ganas de compartirlo. Y es que, honestamente, sigo sin estar seguro de que la gente esté realmente preparada para creer lo que en el equipo hemos llegado a normalizar. Y no solo eso.
Más allá de las anécdotas espectaculares, nos estamos enfrentando al nuevo desafío de repensar la forma en la que trabajamos para poder incorporar esta nueva tecnología que lo cambia todo. Me tiene fascinado. Ahora, estamos en ese punto donde ya somos capaces de integrarlos en nuevos procesos y en diferentes formas de trabajo de manera efectiva.
De las muy pocas personas a quienes lo hemos contado, el efecto ha sido tal, que hemos recibido el interés de varias multinacionales para consultoría.
Me he decidido a compartirlo. Lo llamaremos
#TheAgentsJourney, en las próximas publicaciones.