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La búsqueda a través de la IA es la mejor noticia en muchos años

3 de julio de 2026Jordi García2 min de lectura

Buena parte del debate del SEO desde hace meses se centra en el mismo miedo: que la IA se coma las búsquedas de Google y deje a las marcas invisibles.

O tal vez sea que ya no se pueda vender ciertas métricas.

Si hiciéramos caso a ese miedo, con nuestros proyectos en Kocoro, muy bien posicionados, tendríamos mucho que perder. Por el contrario, yo lo veo de otra forma. A mi juicio, la búsqueda (o descubrimiento) a través de la IA es la mejor noticia en muchos años.

Pero para eso debemos entender de qué va esto, y por qué el SEO nunca fue de lograr una posición en el índice de una máquina.

Me explico.

Durante veinte años buscar en Google —o cualquier otro buscador, al caso— ha sido un ejercicio de comprimir.

Adaptamos nuestro lenguaje a la máquina: dos, tres, seis palabras clave, y que el buscador adivinara el resto. Y esto de que el buscador entienda cuál es nuestra intención de búsqueda es algo bastante reciente. Muchos aquí recordarán la odisea de hacer búsquedas hace más de diez años.

En todo caso, por fortuna, Google comprendió cómo servirnos resultados mejores a partir de una consulta de pocas palabras, sin más contexto.

Si bien este ejercicio sigue teniendo límites estructurales. Por ello ocurre que una misma consulta agrupa una variedad de intenciones distintas, y todas reciben los mismos diez resultados. Súmele usted la publicidad, claro.

Con la IA, el gesto se invierte. Desde la raíz.

La gente ya no encoge su intención —lo que quiere encontrar— en pocas palabras. La escribe entera, con matices, como se la contaría a una persona. Especialmente en aquellas consultas que siente importantes y donde busca una respuesta personalizada. Así, la respuesta se ajusta a esa intención concreta.

Hablemos con ejemplos.

Antes alguien escribía "zapatillas running" y salían diez resultados que se servían igual para todos: el que corre una maratón, el que sale a andar, el que busca un regalo, el que las quiere para vestir.

De hecho, lo habitual para ese tipo de consultas es que en los resultados encontremos páginas con categorías, para que uno pueda seguir segmentando y concretando su recorrido hasta el producto que realmente quiere.

Ahora escribe "Estoy buscando las mejores zapatillas con amortiguación, adecuadas para dolor de rodilla, porque tengo 40 años (quien sea, digo) y quiero preparar mi primera maratón".

Una intención precisa. Una respuesta precisa.

Y lo que nos interesa: la marca adecuada, encontrada por la persona adecuada.

Ese es el cambio de fondo: por primera vez, la intención y el resultado encajan. Y esto es bueno para todos.

Los que trabajamos en esto, dejamos de pelear por un puesto en una lista genérica para trabajar en llegar a quien de verdad nos necesita, justo cuando nos necesita.

Casualmente, los que entendieron —como nosotros— que el SEO no iba de aparecer en listas, sino de conectar con las intenciones de nuestro público, están muy bien posicionados en las respuestas de la IA.