Lo que realmente mueve a una compañía son las narrativas

Tenemos la tendencia a creer que lo que dirige a las empresas son decisiones lógicas, racionales y técnicas. Pero no es así, lo que realmente mueve a una compañía son las narrativas.
El relato, que transmite y da forma a la cultura, es lo que cala en las motivaciones de las personas. Pero no solamente en las empresas; también en las sociedades y cualquier tipo de organización o relación social.
Lo que me interesa es que esa narrativa, tan poderosa, no tiene por qué estar necesariamente vinculada con la verdad. Al contrario, podría ser totalmente ajena a ella. Una historia contada que tenga menos que ver con los hechos y más con lo que la gente quiere —o necesita— oír.
Esta independencia de la narrativa con la verdad es problemática porque, tarde o temprano, se volverá incompatible con ella y solo tendrá tres caminos para resolverlo: aceptarla y adaptarse a ella, confrontarla, o seguir negándola.
Me gustan las personas con verdad y las empresas con verdad que, desde esa verdad, construyen su relato. Porque es el camino difícil, y también el que nos hace más afines a la realidad material de la vida. Nos vuelve más compatibles con el medio y con nuestra propia supervivencia en él.
Lo contrario es tentar al desastre.