El optimismo no es ingenuidad, es una elección

Traducción del artículo original en inglés.
De verdad que no sé qué nos depara el futuro, ni hacia dónde va exactamente todo esto.
Pero hay una manera de sentirlo: vivimos tiempos apasionantes. Con la IA y la innovación, parece innegable que las cosas van a cambiar, y no poco, sino mucho.
Probablemente donde más se note sea en el panorama digital, pero acabará transformando todos los sectores, todas las profesiones.
Eso da miedo.
Aun así, lo que más me tranquiliza es que lo estamos resolviendo entre todos.
Y lo vamos a resolver.
Es terreno nuevo para todos. Y, en cierto modo, eso nos iguala. La verdad es que nadie parte con el nuevo mapa ya dibujado.
La historia dice que estos cambios nunca son fáciles. Toda gran reestructuración duele, y probablemente esta también.
Pero prefiero mirar el otro lado: el camino, y el papel que a cada uno nos toca en dar forma a lo que viene. Para nuestro trabajo, nuestras vidas y las personas que nos rodean.
Aquí el optimismo no es ingenuidad. Es, de hecho, una elección.